Posts Tagged “señales”

Me encanta cuando ocurren estas cosas, cuando de repente se pliega el universo, con su continuo espaciotiempo y su dualidad onda-corpúsculo y tó, y se relacionan cosas que en principio no era de esperar que lo hiciesen… pero lo hacen, ole!.

No se si recordaréis un sueño que tuvo Esther que publicamos en el blog, en el que tenía un bebe muy pequeño y ocurrían una serie de cosas en principio terroríficas, en las que intervenía algún elemento o personaje externo que acababa calmando la situación… Pues sí, hemos tenído un pajarito y pese a la situación desconcertante que se nos planteó al llegar tan pronto y a todos los problemas que podían haber surgido, hemos estado rodeados de gente que nos ha realmente tranquilizado y la situación ha ido ella sola tan bién tirando para adelante que apenas hemos tenido momento para preocuparnos… Bueno, a lo mejor no resulta tan alucinante leyéndolo (o escribiéndolo) aquí, pero de veras que el parecido con la realidad ha resultado sorprendente.

De la otra plegazón universal hemos sido conscientes hoy. También se relaciona con otro post del blog, en la que realizaba un sesudo estudio sobre un síntoma del embarazo no recogido en ninguna guía de las consultadas, el estornudo doble, la cosa era que Esther, cada vez que estornudaba lo hacía dos veces, igualico igualico que elpequeño Nicolás… que cosas.

Bueno bellezas y bellezos, que tengáis una feliz entrada de año y que el que viene nos vaya por lo menos igual que este. Beso.

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Hace unos días nos planteábamos si unos extraños cosquilleos que sentía Esther sería la anchoilla manifestándose y ahora creo que podemos asegurar que, efectivamente, se trataba de un peo o un mojón.

Anoche estábamos liados con el ritual del embadurne de la barrigota de hidratantes varias y mientras le hacía un masajillo a la Estherini en la barriga sentí como si dieran un golpe cerca del ombligo. Impresionante. Casi me cago encima. Ese primer golpe no lo pillo Esther (tengo el privilegio de ser el primer ser humano en contactar inequívocamente con una inteligencia intracorporal en mi casa, ole!), pero en ese momento se inicio una media horilla de actividad en la que nos quedamos los dos embobados con la barriga y alucinando con cada nuevo movimiento. Esther me avisaba cuando la barriga se empezaba a poner dura (y a joderle un poco), señal de que el bicho se movía y empujaba, e incluso una vez pudimos ver un pequeño golpecito cerca del ombligo.

En fin, una noche alucinante, qué ganas teníamos de entrar en contacto con el bichillo y que cosa más flipante cuando ocurrió. Muy fuerte esa toma de consiencia de que por ahi dentro hay un bicharraco inquieto, que cuando acaricias ese bultito que acaba de aparecer le estas haciendo cosquillas en los pies o acariciándole la cabecita, que lo mismo le está molando, o que a lo mejor le estas tocando las narices por que no lo dejas dormir,… en fin, pa cagarse amigos.

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