El mes pasado lei en un blog, de estos de padres primerizos babosos, acerca de un cacharrillo llamado AngelSounds, un radar doppler que permite oir los latidos del bichejo en la barriga.
Un mes mas tarde nos ha llegado el que le pedimos al chino Cudeiro y aquí dejo una muestra del ritmo endiablado que se gasta el corazón del Nicolasón.
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