Hace unos días nos planteábamos si unos extraños cosquilleos que sentía Esther sería la anchoilla manifestándose y ahora creo que podemos asegurar que, efectivamente, se trataba de un peo o un mojón.
Anoche estábamos liados con el ritual del embadurne de la barrigota de hidratantes varias y mientras le hacía un masajillo a la Estherini en la barriga sentí como si dieran un golpe cerca del ombligo. Impresionante. Casi me cago encima. Ese primer golpe no lo pillo Esther (tengo el privilegio de ser el primer ser humano en contactar inequívocamente con una inteligencia intracorporal en mi casa, ole!), pero en ese momento se inicio una media horilla de actividad en la que nos quedamos los dos embobados con la barriga y alucinando con cada nuevo movimiento. Esther me avisaba cuando la barriga se empezaba a poner dura (y a joderle un poco), señal de que el bicho se movía y empujaba, e incluso una vez pudimos ver un pequeño golpecito cerca del ombligo.
En fin, una noche alucinante, qué ganas teníamos de entrar en contacto con el bichillo y que cosa más flipante cuando ocurrió. Muy fuerte esa toma de consiencia de que por ahi dentro hay un bicharraco inquieto, que cuando acaricias ese bultito que acaba de aparecer le estas haciendo cosquillas en los pies o acariciándole la cabecita, que lo mismo le está molando, o que a lo mejor le estas tocando las narices por que no lo dejas dormir,… en fin, pa cagarse amigos.
No Hay Comentarios »
Esta mañana hemos ido a la segunda eco y en esta si que se han explayado un poco mas (menos mal). El objetivo principal de esta segunda tanda de pruebas es, básicamente, detectar riesgos de downs y cosas así.
Nos han tenido media mañana dando vueltas por el hospital pidiendo citas, haciendo análisis y abriendo expedientes, para acabar con una encantadora ginecóloga para hacer la eco.
Esta vez si que nos han dedicado algo más de tiempo y hemos podido regocijarnos algo más contemplando al proyecto de cosa que llevamos dentro. Ha sido bastante alucinante, que diría Manolito. Afortunadamente ya ha abandonado esa etapa tan mala de mojoncito (ains) y ha entrado de lleno en la de extraterrestre cabezón. La cosa ha pasado de 3 centímetros a 6 y medio en sólo dos semanas, que en comparación con otras medidas que me han dado de bichitos de 12 semanas es considerable, tiene un corazoncito que va a todo trapo y lo mas alucinante ha sido verlo moviendo los protobracitos y protopiernecitas como un descosido. Al principio pensé que podría ser un efecto óptico al mover la ginecóloga el ecógrafo, pero no, lo enfocó bien un ratete y me confirmó que efectivamente a estas edades ya se retuercen y mueven los miembros estupendamente. Bastante alucinante.
Como os decía antes, el objetivo principal de esta eco es controlar el tema del down, una vez te han hecho la eco y medido una sombrita, que ellos te seguran que ven, que corresponde a una cosa llamada “pliegue nucal”, introducen la edad de la madre y la esta medida en un ordenador superpotente y tras una larga deliberación, este suelta un papelito por una pequeña ranura (que si te alejas un poco, hasta parece una boca cuando lo ves junto a las dos bobinas de cinta que tiene justo encima y que parecen ojos) quete dice si todo va bién o si tienes que empezar a tener un poco de mal cuerpo. Afortunadamente todo va perfecto, todas las medidas y la pinta del bicho pintan estupendamente.
1 Comentario »
Voy a ir recopilando información de por ahí y haciendo bonitos corta-pega aderezados con lo que nos está pasando a nosotros. En esta tercera semana se ha producido el encuentro entre el esforzado espermatozoide y la huidiza señora óvulo y empieza el numerito.
Lo que ocurre por ahi dentro:
El embrión a estas alturas es sólo un grupo de células que se están multiplicando muy rápidamente. Tras la fecundación del ovocito por el espermatozoide, se fusionan los dos núcleos aportando cada uno 23 cromosomas con la dotación genética de ambos. Por tanto, tu hijo tendrá un total de 46 cromosomas con una información en ellos tuya y de tu pareja. Es importante que sepas que desde el momento de la fecundación, ya está establecido el sexo de tu futuro bebé, y éste viene determinado por el tipo de espermatozoide que fecunde el ovocito: si tiene un cromosoma Y será un niño y si el cromosoma es X, una niña.
Al grupo de células en continua multiplicación se le llama cigoto. De cigoto pasa a denominarse blastómera, luego mórula y posteriormente blastocisto, más adelante adoptará un nombre más prosaico como José Luis o María del Carmen. El blastocisto llega de la trompa de falopio a la cavidad uterina y se implanta en la pared del útero una semana después de haberse producido la fecundación.
Lo que ocurre por fuera:
Pues efectivamente aparecen los primero síntomas como son un agrandamiento de los pechos y una mayor sensibilidad olfativa. Nosotros, como llevábamos ya tiempo en esto de la concepción, pues ni flores, ¿tetas más gordas? pues ole… Es alucinante como las primeras veces el más mínimo síntoma era causa de un alegrón y descorche de champanes que desembocaba, impepinablemente, en chasco cuando llegaba la visita de la tía pelirroja.
No Hay Comentarios »
Escrito por: eme en imágenes, tags: el bicho, imágenes
Que mejor manera de empezar esta movida que pinchar la primera foto que tenemos del bichito. Yo le veo los labios de la madre, aunque tiene toda la naricilla del padre, que no?

4 Comentarios »