Archivo de la Categoría “Nicolás”Ajjj, no me presionen, que hago lo que puedo, ahí tenéis algunas fotillos más de este pequeño niño piraña, que cada día que pasa es más piraña y menos niño… Como nos hacen viejos estos niños… parece que fué ayer cuando estaba envuelto en aquella grasita blanquecina, con esa mirada perdida de zombi y con cara de ¿Que cojones es todo esto?… y ahora, ya ves, ahí lo tienes analizando sesudamente las sombras del techo y el tramado del tapizado del sofá de ikea (es un gran amante del diseño sueco, parece), ahí está, comiendo como un lobo y sacando la furia española a la mínima… camarero! otro San Francisco! Aquí van algunas fotillos que hizo Edén estas navidades cuando estuvo aquí, de un niño muy pequeño a un tito babeante, pasando por un par de mongolos y un conejo emo. Vaya tela. Tranquis tranquis…. aquí tenéis un nuevo paquetillo de imágenes para vuestro deleite. Estas van del día de año nuevo a ayer mismo (10.01) Estoy aun pendiente de recibir algunas que hicieron Marcos y el tito Edén para pegarles un subido…
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2009
Dementa y el partoEscrito por: eme en Nicolás, frito variado, tags: dementa, Nicolás, partoLlevaba dos o tres horas en una sala de espera sin que nadie me dijese como estaba Esther, si no era nada, como pensabamos, o si habían descubierto que llevaba un lagarto en la barriga, un niño de las estrellas… podéis imaginaros el nivel de ataque que llevaba encima. Y para rematar la faena sueltan a la chica que habían ingresado junto a Esther y toda su familia de gremlins, que me habían estado dando palique durante la tensa espera, se fueron con ella, normal. “señorita, ¿Esther Márquez… está bién, me puede decir algo (porfavorrrr)?” “Lo siento señor, no puedo decirle nada, ahora le avisaremos”… Un lagarto fijo, o un proctólogo neonazi evangelista… madre mía, que va a dar algo… Entonces recordé que llevaba mi cuadernito callejero y mi cajita de Muji con el aparataje de dibujar, así que ya que yo estaba al borde del colapso, por lo menos que alguien estuviese contenta así que puse a dementa delante de su nuevo hermanito y así de contenta se puso:
Al ratito apareció una médico italiana -¿El familiar de Esther Márques? -Em… yo, ¿Está bién? -si, si, pase por aquí – por fin podría darle un achuchón y enterarme de lo que estaba pasando – tome, póngase este gorro y la bata. -¿Gorro? ¿Bata?!?!? pero.. ¡Que me está contando?!?!?!? -Si, dese prisa y pase al final del pasillo, a la isquierda. Y allí estaba, al final del pasillo a la isquierrda, Espatarrada y con la coronilla del pequeño Nicolás asomándole… El resto, alucinante, ya os podéis hacer a la idea… Pero ya les vale a los mamones del paritorio que me tuvieron tres o cuatro horas comiéndome las uñas hasta dejarme diez bonitos muñones. Me encanta cuando ocurren estas cosas, cuando de repente se pliega el universo, con su continuo espaciotiempo y su dualidad onda-corpúsculo y tó, y se relacionan cosas que en principio no era de esperar que lo hiciesen… pero lo hacen, ole!. No se si recordaréis un sueño que tuvo Esther que publicamos en el blog, en el que tenía un bebe muy pequeño y ocurrían una serie de cosas en principio terroríficas, en las que intervenía algún elemento o personaje externo que acababa calmando la situación… Pues sí, hemos tenído un pajarito y pese a la situación desconcertante que se nos planteó al llegar tan pronto y a todos los problemas que podían haber surgido, hemos estado rodeados de gente que nos ha realmente tranquilizado y la situación ha ido ella sola tan bién tirando para adelante que apenas hemos tenido momento para preocuparnos… Bueno, a lo mejor no resulta tan alucinante leyéndolo (o escribiéndolo) aquí, pero de veras que el parecido con la realidad ha resultado sorprendente. De la otra plegazón universal hemos sido conscientes hoy. También se relaciona con otro post del blog, en la que realizaba un sesudo estudio sobre un síntoma del embarazo no recogido en ninguna guía de las consultadas, el estornudo doble, la cosa era que Esther, cada vez que estornudaba lo hacía dos veces, igualico igualico que elpequeño Nicolás… que cosas. Bueno bellezas y bellezos, que tengáis una feliz entrada de año y que el que viene nos vaya por lo menos igual que este. Beso. … pero en la parte del rompiente. Así hemos estado durante las dos primeras semanas junto al pequeño Nicolás. Una locura de papeleos, incertidumbres, que pille la teta, atiende a las visitas, este niño que se mueve mucho, la temperatura del baño, el teléfono, a que viene este llanto, otro body lleno de caca, el teléfono, niño echa ya los gases, me duele la espalda, más caca, más teléfono,… Una gozada, lo digo en serio. Ya nos hemos quedado solitos y ahora imagino que tendremos algo de más tiempo para poder olernos el culo con tranquilidad y empezar a cogernos bien el ritmo los unos a los otros, es una ardua tarea de aprendizaje para todos, pero me da que lo estamos haciendo estupendamente los tres. La verdad es que, desde el principio, todo ha ido vomitivamente bien, un embarazo estupendo, con solo unas nauseas los primeros meses, un parto rapidito y sin mucho destrozo y un niño que pese a todos los problemas que podría haber tenido al haber nacido antes no ha tenido ninguno y que ha ido convirtiéndose en un toro día a día… joder, a veces da un poco de vértigo. Aquí enchufo algunas fotillos más del niño piraña con 7 y 8 días. Llevo dos días escribiendo la crónica del parimiento y sigo son verle fin (que poco tiempo, chavaleo), así que voy a colgar las primeras fotos que le hemos hecho al pequeñajo a las dos horillas de nacer, encerrado en su incubadora como un ET cualquiera (que guapo…) Mirad que agustito el tío, pensando que a qué hora se le ocurrió salir del sitio tan calentito en el que estaba. Que susto nos ha dado el mamón, menos mal que tenía razón y ya estaba casi acabado y todo va estupendamente. Besos para todos. |




































































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