Me despierto en casa de mis padres después de haber sufrido una operación y al mirarme al espejo me doy cuenta de que mi barriga ha cambiado, la encojo para comprobar que todo sigue bien (con el embarazo sólo se encoje un poco la parte de arriba) y descubro que ya no tengo mi barriga, ya no estoy embarazada. Me desespero y salgo corriendo “¡mi bebé!, ¡Dónde está mi bebé!”. Mi madre se acerca sonriéndome y me tranquiliza diciéndome que mi bebé esta bien, que ha nacido ya y que en el parto vieron que era muy pequeño y lo llevaron a la incubadora. La enfermera que se llevó a mi bebé era mi prima Coral, la de mi tío Paco.
Estoy en el hospital y me dan a mi bebé, que es muy pequeñito, pero esta bien. Mi madre y yo estamos muy contentas y damos un paseo con el bebé. Me comenta que mi amiga Lidia también ha tenido a su bebé, pero ha ocurrido algo y continúan hospitalizados. Decido ir a verla.
Entro en una sala donde hay muchas camas, mucha gente. Es una sala muy blanca, todo es blanco y me transmite mucha tranquilidad. Lidia está Al final, en una hamaca grande y no para de tiritar. A su lado hay un niño de unos 4 años que es su bebé. Empezamos a hablar y se le pasa la tiritera, yo estoy alucinando por que su niño es mayor, es grande y el mío muy pequeñito.
Lidia se recupera y se marcha con su bebé, caminando, sus padres y su hermano. Se les ve muy felices.
Salgo a la calle y estoy en el barrio de mis padres, paseando con el bebé y con mi madre, estamos muy felices. Entonces nos encontramos con un vecino (un pija del barrio con el que nunca he hablado) y le enseñamos el bebé. El chivo me dice: “ooh, es un pajarito”, miro al bebé y veo que tiene razón, mi bebé es un pajarito, es un polluelo como los que tiene mi padre en el patio con las boqueras y casi sin plumas. Me asusto un poco pero se que es mi bebé.
De repente se le separa la cabeza del cuerpo mientras este se sigue moviendo. Me asusto mucho. Grito. Me voy corriendo al hospital con la cabeza en una mano y el cuerpo en la otra. No hay sangre, en realidad es como cuando le quitabas la cabeza a una muñeca, pero yo estoy histérica. Cuando llego al hospital entro en una sala gritando y arrollando a todo el que se cruza por mi camino hasta que una persona se interpone en mi camino (¿una enfermera?) y me dice, sonriendo y relajada, que no me preocupe, que no es nada, que tiene arreglo, todo va a ir bien. Me tranquilizo, todo va a ir bien, todo está bien. Me despierto.
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ho´tia que congoja mas qrande.espero (y deseo) que si nos sale pajarito, al menos no sea desmontable y lo podamos lucir enterito y no por piezas.
besos grandes
Joé me has dejado impactada, tu amiga Lidia soy yo???, si soy yo espero q el día que tenga un bebé no nazca como si tuviese 4 años porq amos ese cabezón-cuerpo que salga será mortal, jajajaja en fin al menos era niño, por cierto no creo que te salga pajarito si acaso angelito, (ohhhh), bueno guapos me encanta el blog, besitosss
[...] se si recordaréis un sueño que tuvo Esther que publicamos en el blog, en el que tenía un bebe muy pequeño y ocurrían una serie de cosas en principio terroríficas, [...]